La cueva de Mari, “la dama de Anboto”

Escrito por Euxebio

Por todos es sabido que antes de la llegada de las religiones globalizadoras, los pueblos antiguos también tenían sus creencias, normalmente ligadas a fenómenos de la naturaleza y el firmamento. Pero además su imaginación había creado personajes misteriosos que les ayudaban a explicar sus miedos y lo que su sabiduría no podía comprender.

anboto_tn.jpg
Amboto

Los antiguos habitantes de Euskal Herría también tenían los suyos. Los principales eran los “Gentiles”, unos seres enormes que habitaban en las montañas. A ellos se les adjudicaban esas construcciones imposibles para los humanos.

Todavía perduran en la toponimia local nombres que recuerdan esos seres. No es difícil encontrarnos con un abrigo natural conocido como “Jentil Etxe” (Casa de los Gentiles) o que a un enorme puente de roca natural que atraviesa un camino, se le llame “Jentil Zubí“, (Puente de los Gentiles).

Pero la figura mítica que más ha perdurado en la memoria de los vascos es la de Mari, la más misteriosa y respetada de los “Gentiles”. Hay varias cuevas en las distintas montañas vascas que están consideradas como habitadas por Mari.

Está aceptado que se desplazaba volando de unas a otras y que su presencia era la causa de las tormentas que azotaban la zona. Pero la auténtica “Morada de Mari” es una cueva de difícil acceso situada en la escarpada cara Este del Anboto.

Esta vez os voy a proponer la visita a esta cueva, “La Cueva de Mari“.

El Anboto es una preciosa montaña de 1.331 metros situada entre los montes del Duranguesado, actualmente dentro del Parque Natural de Urkiola, entre las provincias de Araba y Bizkaia. Si sois aficionados a la escalada quizás habréis oído hablar de la escuela de escalada de Atxarte, situada en estas montañas. Y si os preocupa el Medio Ambiente igual os suena la lucha llevada a cabo en este mismo lugar contra unas canteras que se están comiendo irremediablemente la caliza de estás peñas.

anboto-desde-zabalaundi-se-aprecia-la-cara-este-donde-esta-la-cueva-de-mari_tn.jpg
Anboto desde Zabalaundi

La forma idónea de aproximación a la Cueva de Mari es desde la misma cima del Anboto, por lo que primero deberemos ascenderla por cualquiera de sus rutas normales. La más habitual es la que parte del Santuario de Urkiola por un camino señalizado.

Otra ruta habitual es desde el bonito pueblo alavés de Aramaiona, y concretamente desde su barrio de Etxagüen, desde donde un ancho camino balizado nos llevará al collado de Lezia y luego flanquea las Peñas de Ipizte para llegar Zabalaundi, justo bajo la inmensa mole del Anboto. Aún nos espera una dura subida hasta la cima.

Una vez en la cúspide del duranguesado, tenemos que descender por la cara norte hacia la vertiente del valle de Atxondo, cuyos pueblos de Arrazola y Axpe vemos a nuestros pies. Bajamos unos 150 metros de desnivel hasta encontrar un camino de animales que se interna en la vertiente más vertical de la montaña. Este camino os llevará hasta un bonito túnel natural que nos indicará la presencia de los abismos de la cara este, la más alta pared de las montañas vascas, incluidas las del Pirineo navarro.

tunel-natural_tn.jpg
Tunel natural

A partir de aquí las cosas se ponen más delicadas, por lo que es más que aconsejable la inclusión en nuestro equipo de material para preparar un pasamanos donde enganchar nuestro arnes. Un par de cuerdas de 50 metros y unas cintas para anclarla a la pared serán suficientes.

pasillo-de-acceso_tn.jpg
Pasillo de acceso

El paso es más expuesto que difícil, ya que se trata de un estrecho pasillo de unos 50 metros inclinado hacia el abismo. Cualquier fallo sería fatal, de ahí la necesidad de un sistema de seguro eficaz.

Una vez superado este paso solo falta descender por el marcado camino hasta ver la entrada de la cueva, colgada en la verticalidad de esta cara del Anboto.

interior-de-la-cueva_tn.jpg
Interior de la cueva

Un par de ventanas dan hacia el exterior de la pequeña cueva, mientras el interior se va estrechando y oscureciendo.

La cueva no es que sea una maravilla de la naturaleza. Es su simbolismo mitológico lo que hace que experimentemos una emoción especial. Estamos en la “Cueva de Mari“.

La tradición dice que hay que salir de la cueva sin dar la espalda a Mari, así que caminaremos de espaldas “por si acaso” y porque “haberlas hailas” hasta alcanzar el exterior.

ventana-de-la-morada-de-mari_tn.jpg
Ventana de la morada de Mari

No hemos subido ninguna gran montaña ni hemos realizado ninguna gran hazaña, pero una vez en la “civilización” acabaremos contando orgullosamente a todos que hemos tenido el valor de visitar a Mari en su propia morada. Seguro que notaremos las miradas de envidia y admiración. Casí nos sentiremos como uno más de los “Gentiles”, como si Mari nos hubiera aceptado en su selecto grupo de amistades.

La música que hoy nos ha acompañado es la del disco “The Broken String”, del grupo Bishop Allen. Su agradable pop-rock parecía más adecuado para una visita tan informal y, sobre todo, ambientarnos para la “alubiada” (babajana, que decimos nosotros) con la que celebraremos en Aramaoina el exito de la expedición.


“Click, Click, Click, Click”

Compártelo: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Wikio
  • Facebook
  • Google
  • Meneame
  • Technorati
  • del.icio.us

9 comentarios en “La cueva de Mari, “la dama de Anboto””

  1. Jan tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Siempre me ha fascinado la mitología vasca y ya oí hablar hace tiempo de Basajaun, pero tanto la historia que nos has traído como el lugar merecen una visita de comprobación.

    Por cierto, muy buena esta canción de Bishop.

    Saludos

    Jan

  2. sinazimut tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Como mola saber que nunca andas solo por los bosques. Gracias, Euxebio.
    La cancion de Bishop no se como va, porque el Kapital me tiene kapado eskuchar música, ya que me distrae en mi función social productiva que es realizar la máxima rapiña posible, sin que se note. Y claro, con música la cosa se hace más notoria.

    Saludos, kompis.

  3. Euxebio tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Cuando quieraís hablo con Mari y quedamos. Y luego la invitamos a comer unas alubias o mejor aún, la llevamos al Sagardotegi de Aramaixo.
    Saludos de mi parte también

  4. Peio tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Querido Euxebio

    El plan de visita que nos propones me parece muy interesante, conozco personalmente la cueva de Mari y desde luego discrepo contigo en que la cueva no sea una maravilla de la naturaleza.
    Ademas de que como dices tiene un encanto y atractivo inegables por el halo de misterio que rodea la leyenda de Mari, tambien es una maravilla por el hecho de ser una cueva y por el hecho de estar donde esta, en pleno barranco y con unas vistas impresionantes.

    No le quites ningun encanto a una visita encantadora

    saludos
    peio

  5. Euxebio tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Estimado Peio:
    Ya se que conoces personalmente la cueva, !si fuimos juntos¡. !Cuida esa cabeza, txabal!.
    Lo de las vistas impresionantes, ¿no te referiras a aquella niebla espantosa que no permitía que vieramos más alla de mis gafas y tu bigote?
    Para los que no le conoceis, Peio es un espeleólogo apasionado, cuya mucha experiencia lo convierte en un guía excepcional para cualquier “zulo” que se interne en las entrañas de la tierra. Esto explica el comentario de “maravilla por el hecho de ser una cueva”.
    Habrá que hacer otra visita con mejor visivilidad y así me presentas los encantos que se me escaparon
    Saludos otra vez

  6. sinazimut tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Chiquis, yo me apunto a cenar con Mari.

  7. Euxebio tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    sinazimut, vete poniendote guapo que a nuestra vuelta de Nepal (de Peio y mía me refiero, que Mari no viene) quedamos.

  8. Jan tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    Eeeeeeeh yo también quiero, que si no me pongo celosón…

  9. Peio tuvo el detallazo de dejar el siguiente comentario:

    hola hola!!

    Euxebio, tu eres capaz de encontrar la entrada??quiero decir sin dar demasiadas vueltas.
    Porque yo, ya sabes que ni con brujula ni con GPS, ni…. solo con Roberto, ya sabes en el exterior y con tanta luz, me pierdo.

    De todas formas, cuando no hay niebla y se ve el patio es un paseo muy chulo, pero con niebla el misterio de la cueva se acentua, claro que tu no te enteraste de eso porque estabas muy preocupau con llegar al Txikiteo.

    Bueno saludos a tuti, yo ya tengo ganas de volver.
    saludos
    peio

Tu opinión es importante