Año 88
Escrito por JanPamplona, año 1988, en el mes de Julio, Oskar (El Urko) y yo decidimos que no había mejor manera de celebrar nuestra mayoría de edad que llendonos en autostop a los San Fermines.
El camino en autostop fue duro, principalmente porque nos confundimos de carretera a la hora de hacer autostop y claro, nadie nos cogía, jajaja. Finalmente encontramos la carretera correcta y llegamos a nuestro destino.
La primera vez que llegas a la Plaza del Castillo y la ves en San Fermines, alucinas en colores, de hecho, el primer año tanto mi colega como yo, estuvimos con la boca abierta prácticamente los 5 días que estuvimos allí.
Durante esos 5 días dormimos en todos y cada uno de los Parques que hay en Pamplona, desde La taconera hasta los prados que en la ciudadela. En aquella época, incluso algún día nos llegamos a despertar entre jeringuillas.

Eran otros tiempos, ahora difícilmente creo que puedas despertarte entre jeringuillas, entre otras cosas porque la alcadesa, ya se ha encargado de limpiar Pamplona de toda la “suciedad”. Incluyendo el Gaztetxe donde había un frontón histórico.
Antes las fiestas estaban lllenas de gente variopinta, de diversos pelajes y ahora la gran mayoría van del típico traje blanco y pañuelo rojo. Todo muy limpio y muy aséptico, como le gusta a la señorita alcaldesa.
Yo personalmente pienso que eso es un error, una falta garrafal y la prueba de que ese no es el camino, es que hoy había muchísima menos gente que antaño en la calle.
Como dice mi colega, que hoy había visto por primera vez los San Fermines, esto se parece más a las fiestas de mi pueblo que a esa gran fiesta de la que yo le hablaba.
Triste de mi, triste final!!!
Viva San Fermin!!! Viva!!!
Gora San Fermin!!! Gora!!!







