La Hoya de Leze

Escrito por Euxebio

Si alguna vez pasamos por la autovía que se dirige desde Gasteiz-Vitoria hacia Alsasua, veremos a la altura de Araia a nuestra izquierda una gran boca abierta en la base de las montañas. Es la surgencia de las aguas que se sumergen en las profundidades de la tierra en la inmensa Hoya de la Leze. La ruta que propongo recorre el entorno de esta Hoya que forma uno de los rincones más impresionantes de las montañas vascas.

Para acercarnos a este lugar seguiremos la autovía mencionada para dejarla en la salida a Araia. Nos dirigimos hacia esta localidad pero poco antes tomamos la carretera a la derecha que nos lleva a Ilarduia. Nada más atravesarlo sale a la izquierda otra estrecha carretera que acaba en las inmediaciones de la inmensa boca de La Leze.

El acogedor lugar rodeado de inmensos robles es ideal para pasar una noche de furgoneta, pero ¡ojo¡, también es el terreno que han elegido algunos para apropiarse de lo ajeno aprovechándose de la ausencia de los usuarios de los vehículos. Yo mismo fui víctima de un robo hace algún tiempo en un lugar cercano y fui testigo cuando hice esta ruta de cómo habían roto los cristales de dos vehículos para robar los objetos visibles de su interior. Así pues, se aconseja no dejar nada valioso a la vista para no tentar a los peores instintos humanos.


Cueva de La Leze

Empezamos la ruta visitando la gran boca de más de 70 metros de altura por donde discurren las aguas de que han creado esta curiosa cueva. El recorrido integro de este túnel natural es uno más prestigiosos del barranquismo vasco. Tiene un recorrido de 570 metros para salvar un desnivel de 110 metros formado por una decena de cascadas de hasta 12 metros de altura, siendo necesario recorrer a nado varias bañeras en medio de una absoluta oscuridad. Pero esta no va a ser nuestra ruta de hoy.

Nosotros tomaremos un camino hacia la izquierda de la cueva que recorre la base de una pared donde se dibujan varias vías de escalada deportiva. Luego el sendero remonta la pendiente, estando protegido en algunos puntos por algunos cables quitamiedos. El claro sendero nos elevará hacia la derecha entre matorrales y nos conducirá sin pérdida en poco más de una hora hasta la cima de Olano, de 1.083 metros.


Hoya de La Leze y Aratz desde Olano

Desde la cima observaremos las cercanas cimas de Umandia y Aratz, y también la antena situada en el monte Arbara, lugar de unión de las provincias de Guipúzcoa, Araba y Nafarroa. Al otro lado de la llanada por donde discurre la autovía está la Sierra de Entzia, en la cual destaca el monte Ballo. Pero sobre todo nos llamará la atención el profundo hundimiento del terreno situado a nuestros pies creando la Hoya de La Leze. Por ella discurren las aguas que hemos visto surgir que en boca donde iniciamos el recorrido. Ahora queremos conocer mejor este terreno y para ello descendemos del Olano para ignorar el camino que nos ha traído hasta aquí y dirigirnos a la estrecha arista que hemos observado desde la cima.

Un sendero se marca entre los matorrales para conducirnos hasta un puesto de caza. Enseguida descendemos a una pequeña brecha hasta la que llegan las hayas. Aquí dejamos la arista para destrepar entre árboles por un sendero que parece conducir a lo más profundo de la Hoya, pero enseguida se torna horizontal y atraviesa un terreno cubierto de zarzas y ortigas antes de dejarnos en un curioso e inmenso abrigo natural situado en la base de las extraplomadas paredes de 80 metros de altura que bajan desde la arista.
El lugar es sobrecogedor y extremadamente silencioso. Llama la atención el contraste entre la seca base protegida por la pared y a la que nunca llega el agua, con la frondosidad del húmedo bosque exterior.


Abrigo natural

Remontamos el camino que nos ha traído hasta aquí y nos situamos de nuevo en la arista, para seguirla con cuidado hasta la curiosa brecha de Koloxka. En ella no podremos resistir la tentación de asomarnos y observar desde arriba el gran extraplomo que ya conocemos desde abajo. Un poco por debajo de la brecha podemos buscar un curioso agujero que perfora la pared. La estrechez de este pasillo nos obligará a gatear antes de colocarnos en un auténtico balcón colgado de la pared. Algunos han equipado aquí unos seguros que no se si son para poder realizar un espectacular rapel volado o es el final de alguna vía de escalada que recorra el inmenso extraplomo.


Brecha de Koloxka

El sendero nos obliga ahora a abandonar la arista y descender un poco para superar la pared de la brecha. Luego ya no hay dificultades pera recorrer la cornisa pétrea hasta coronar la cima de Artzanegi, de 985 metros, que cierra el arco bajo el que se sumerge la Hoya de La Leze.


Cornisa pétrea sobre la Hoya

Para bajar lo más rápido es recorrer directamente la regular pendiente hacia el aparcamiento. Algunos hitos nos guiarán por la ruta más cómoda hasta encontrar un marcado sendero. Lo seguimos hacia la izquierda y tras atravesar una puerta enseguida encontramos el camino que utilizamos para la subida. Ya solo queda acabar el descenso mientras observamos a las cordadas que disfrutan de las equipadas vías de escalada y esperando encontrar nuestros vehículos intactos.


Balcón sobre La Leze

Para decorar esta curiosa ruta de montaña recomiendo la audición de Porcupine Tree, un grupo que estará estos días tocando entre nosotros y presentando su excelente último disco “Fear of a blank planet“. Yo no me perderé su concierto del día 12 en Baracaldo.


Fear of a blank planet

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