La mara y el Soldado
Escrito por JanLa historia que vais a leer a continuación, lejos de ser algo ficticio, es real como la vida misma. Desde nuestra cómoda posición euroconformista nos puede resultar algo lejano, pero para mucha gente en países como Guatemala, El Salvador, Honduras o México, lo que relatamos a continuación forma parte de su día a día.
El Soldado se levantaba todas las mañanas 07:00 AM en Ciudad del Sol (Guatemala) y lo primero que hacía era un puro de Marihuana antes de ir a trabajar al taller de mecánica, como cualquier otro trabajador. Pero el taller donde trabajaba no era suyo, era de la clika. La clika es una célula de la mara, en este caso la mara Salvatrucha, una de las principales asociaciones ilícitas de jóvenes pandilleros que operan en diversos países centroamericanos.

EL soldado, con el Duke y su hijo.
En Guatemala existen 16 maras repartidas por todo el páis, que pueden llegar a tener hasta 50 células. Cada 15 días El Soldado se reunía con cada uno de los responsables del resto de clickas y en esas reuniones discutían asuntos relacionados con la seguridad de la mara Salvatrucha.
Entre todas esas maras destacaban principalmente dos, La mara Salvatrucha y los M-18. Cada clika compuesta más o menos por 40 personas suele ingresar al mes unos 12.000 dólares, que son distribuidos entre sus miembros en base a las necesidades de cada uno. De manera que si uno de los miembros necesita más por sus circunstancias personales(hijos, etc) recibirá más, independientemente de su posición en la clika.

Fotografía de Jan Neville
Diez años estuvo El Soldado al frente de su clika, hasta que un buen día de Enero del 2003, 8 balas del calibre 7.72 de un fusil de asalto AK47, acabaron con su corta vida. El soldado, murió con tan solo 23 años.
Descanse en paz.






Viernes, 16 Octubre de 2009 a las 12:28 am
[...] mucho tiempo que no escribía sobre las maras. La última vez que lo hice tuve la oportunidad de charlar de tú a tú, con uno de los jefes de la mara [...]