La maldición china
Escrito por sinazimut“Te deseo que vivas tiempos interesantes”.
Eso reza la maldición china. Y uno, que disfruta de la crueldad de la vida fácil en este lado del planeta, no alcanza a entender el significado real de esa frase. Uno, que por definición aspira como gran objetivo a levantarse mañana, no alberga la consciencia necesaria para entender ese “interesante” que adjetiva “tiempos”. Uno – ya os digo , de naturaleza torpe – a lo más que llega es a pisar los campos blancos recorridos ya hace siglos o a disfrutar de la aventura enlatada , de consumo , que implica adentrarse en el mundo vertical tras los pasos de otro.
Uno, desde luego, no es como Leo.. Más quisiera . O no, nunca se sabe….
No sé si huye de algo. O tal vez sea que lo ha encontrado. Mirando desde la distancia que otorga la cerveza fría tras una jornada de escalada en la Eterna Pedriza, se llega a pensar que Leo simplemente busca. Es decir: no hay meta a la llegada, ni punto de salida. Queda entonces el “mientras”. Leo Holding parece un militante “del camino” : el “cómo”, importa . Y mucho. Cómo vives, me refiero. O cómo te diviertes. En este caso, siempre al límite. De lo posible y de lo imposible . Siempre atento a lo inmediato, a lo cercano en el espacio y en el tiempo.
Cuando te juegas el preciado bien (se supone que es la vida) en pequeñas porciones de unos centímetros, ya sea en forma de laja granítica en el Cap (Yosemite), “gota de agua” en la caliza del profundo Verdón francés o “bolo” en una extraplomada tapia de Riglos (Aragón), la atención a lo milimétrico condensa todo el poder de la mente y la fortaleza entera del cuerpo. Es la esencia de un minimalismo provocador, un disparate ante los bien educados ojos de un mundo diferente a ellos, preocupado en lo fundamental por la accesibilidad al centro comercial desde la dichosa autovía (realmente, la puta autovía).

El, otros como él, cultivan una especie de Zen secreto, subsumido furtivamente en un planeta donde gente como Alex Huber , Leo Houlding, Dean Potter, Lyn Hill y algun@s más por ahí, pululan inquietos al borde del abismo, sin límites a los que hacer caso. Otros , como Christophe Lafaille (+), Todd Skinner (+), Dan Osman (+), fueron demasiado lejos a buscarlos.
Abróchense los cinturones. El espectáculo está servido… aunque uno siempre piensa que el auténtico espectáculo no se ve, salvo lobotomía de por medio…
Nota de Los imprescindibles: Queremos aprovechar la ocasión para dar al bienvenida como colaborador habitual a sinazimut, quien ha redactado este artículo con el buen hacer que le caracteriza en todo lo que hace. Esperamos que este sea el principio de una larga serie de artículos escritos bajo su firma.





