Un tranvía llamado deseo
Escrito por Jan el Martes, 4 Septiembre de 2007La verdad es que nunca llegué a coger el último tranvía, pero en la parte de mi cerebro en la que aun vive mi “yo niño” nunca olvido aquellos tranvías por las calles de Granada.
No sé que es lo que tienen, pero lo cierto es que son mágicos y cada vez que veo uno, no puedo evitar retroceder unos años hasta mi infancia, aunque si lo pienso bien quizás no sean unos años, sino quizás unos días, porque yo me pregunto ¿cuando deja uno de ser niño? Quizás algunos nunca lo fueron, pero yo siempre lo seré, te lo aseguro…









