Viento, arena y un Campeonato de Europa
Escrito por alisios el Martes, 6 Octubre de 2009Dos mil kilómetros y dieciocho horas de viaje nos separan de uno de los legendarios paraísos del Kite Buggy mundial; Sankt Peter Ording (SPO), situada a escasas dos horas de Dinamarca, es una pequeña Tarifa en el norte de Alemania.

Vista general de Sankt Peter Ording
La playa se encuentra dentro de un Parque Natural, donde el turismo, el ocio, y los deportes de viento tanto en tierra como en agua tienen su zona acotada y conviven en perfecta simbiosis.
El inmenso arenal, puntualmente salpicado de los famosos altos edificios de madera (tiendas, restaurantes, cafeterías y WC), está flanqueado al Oeste por el Mar del Norte y al Este por un mar de hierba, residencia de una rica biosfera. Este entorno está protegido por una duna artificial de varios metros de altura que le separa de la zona residencial, en un intento por conservar la riqueza ecológica autóctona, y mantener las especies de la playa ajenas a la colonización del exterior.

Edificios en Sankt Peter Ording
Esta mítica localidad es uno de los centros habituales de operaciones y eventos de la German Parakart Association (GPA), y el lugar elegido, este año si, para que todas las clases de la Federación Internacional de Carrovelas (FISLY) disputaran juntas el Campeonato de Europa.
La GPA es seguramente la mejor Asociación Nacional del Mundo en lo que a Kite Buggy se refiere, y han demostrado su dilatada experiencia, dejando patente en todo el campeonato que saben controlar ampliamente la batuta de la competición, y coordinados perfectamente con el YCSPO (club local de carrovelas) le han dado un toque elegante y de distinción al evento.

La furgo de la GPA
Llegamos a SPO el 11 de septiembre, varios días antes del inicio de la competición con el objetivo de rodar todo lo posible en unas condiciones similares a las que luego se darían durante el campeonato. Como curiosidad comentar que para entrar en la playa se deben abonar 3 € por persona, tanto si se va a pie o en bici. Si además se entra con coche, por el vehículo deben abonarse 6 € mas. Esto se emplea para que la playa esté siempre en inmejorables condiciones. Mas tarde, durante la competición, a los pilotos nos dan una tarjeta identificativa que nos permitía entrar sin cargo a la playa.

Una gozada de sitio para rodar
La aclimatación fue intensiva, vientos potentes, la playa de arena blanca en un estado espléndido y los circuitos montados por los pilotos locales dejaron muchos kilómetros en el GPS, muy buenos momentos rodando con los mejores pilotos del Mundo, y rodamientos y varios juegos de líneas para tirar a la basura. La organización no tardó en indicarnos una tienda a dos minutos de la playa donde nos atendieron encantadoramente en las diversas visitas.
Continuará…





